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| Génesis 40 |
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1 |
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Y aconteció después de estas cosas, que
el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor
el rey de Egipto. |
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2 |
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Y Faraón se enojó contra sus dos
oficiales, contra el jefe de los coperos, y contra el jefe de los
panaderos, |
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3 |
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y los puso en prisión en la casa del
capitán de la guardia, en la cárcel donde José estaba preso. |
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4 |
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Y el capitán de la guardia dio cargo de
ellos a José, y él les servía: y estuvieron días en la prisión. |
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5 |
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Y ambos, el copero y el panadero del rey
de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, tuvieron un sueño, cada
uno su propio sueño en una misma noche, cada uno conforme a la
interpretación de su sueño. |
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6 |
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Y por la mañana José vino a ellos, y los
miró, y he aquí que estaban tristes. |
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7 |
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Y él preguntó a aquellos oficiales de
Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor,
diciendo: ¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes? |
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8 |
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Y ellos le dijeron: Hemos tenido un
sueño, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo José: ¿No son de
Dios las interpretaciones? Contádmelo ahora. |
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9 |
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Entonces el jefe de los coperos contó su
sueño a José, y le dijo: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, |
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10 |
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y en la vid tres sarmientos; y ella como
que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas: |
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11 |
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Y que la copa de Faraón estaba en mi
mano, y tomaba yo las uvas, y las exprimía en la copa de Faraón, y daba
yo la copa en mano de Faraón. |
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12 |
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Y le dijo José: Ésta es su
interpretación: Los tres sarmientos son tres días: |
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13 |
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Al cabo de tres días Faraón te hará
levantar cabeza, y te restituirá a tu puesto: y darás la copa a Faraón
en su mano, como solías cuando eras su copero. |
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14 |
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Acuérdate, pues, de mí cuando tuvieres
ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención
de mí a Faraón, y me saques de esta casa: |
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15 |
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Porque fui hurtado de la tierra de los
hebreos; y tampoco he hecho aquí por qué me hubiesen de poner en la
cárcel. |
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16 |
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Y viendo el jefe de los panaderos que
había interpretado para bien, dijo a José: También yo soñaba que veía
tres canastillos blancos sobre mi cabeza; |
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17 |
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Y en el canastillo más alto había de
toda clase de pastelería para Faraón; y las aves las comían del
canastillo de sobre mi cabeza. |
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18 |
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Entonces respondió José, y dijo: Ésta es
la interpretación: Los tres canastillos tres días son. |
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19 |
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Al cabo de tres días quitará Faraón tu
cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu
carne de sobre ti. |
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20 |
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Y aconteció el tercer día, que era el
día del cumpleaños de Faraón, que hizo banquete a todos sus sirvientes:
y alzó la cabeza del jefe de los coperos, y la cabeza del jefe de los
panaderos, entre sus servidores. |
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21 |
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E hizo volver a su oficio al jefe de los
coperos; y dio éste la copa en mano de Faraón. |
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22 |
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Mas hizo ahorcar al jefe de los
panaderos, como lo había interpretado José. |
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23 |
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Y el jefe de los coperos no se acordó de
José, sino que le olvidó. |
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| Génesis 41 |
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1 |
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Y aconteció que pasados dos años tuvo
Faraón un sueño: Le parecía que estaba junto al río; |
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2 |
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y que del río subían siete vacas,
hermosas a la vista, y muy gordas, y pacían en el prado: |
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3 |
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Y que otras siete vacas subían tras
ellas del río, de feo aspecto, y enjutas de carne, y se pararon cerca de
las vacas hermosas a la orilla del río: |
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4 |
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Y que las vacas de feo aspecto y enjutas
de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó
Faraón. |
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5 |
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Se durmió de nuevo, y soñó la segunda
vez: Que siete espigas llenas y hermosas subían de una sola caña: |
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6 |
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Y que otras siete espigas delgadas y
abatidas del viento solano, salían después de ellas: |
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7 |
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Y las siete espigas delgadas devoraban a
las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era
sueño. |
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8 |
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Y aconteció que a la mañana estaba
agitado su espíritu; y envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto,
y a todos sus sabios: y les contó Faraón sus sueños, pero no había quien
los declarase a Faraón. |
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9 |
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Entonces el principal de los coperos
habló a Faraón, diciendo: Me acuerdo hoy de mis faltas: |
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10 |
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Faraón se enojó contra sus siervos, y a
mí me echó a la prisión de la casa del capitán de los de la guardia, a
mí y al principal de los panaderos: |
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11 |
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Y yo y él vimos un sueño una misma noche:
cada uno soñó conforme a la interpretación de su sueño. |
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12 |
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Y estaba allí con nosotros un joven
hebreo, sirviente del capitán de los de la guardia; y se lo contamos, y
él nos interpretó nuestros sueños, a cada uno conforme a su sueño, él
interpretó. |
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13 |
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Y aconteció que como él nos lo
interpretó, así sucedió: a mí me hizo volver a mi puesto, e hizo colgar
al otro. |
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14 |
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Entonces Faraón envió y llamó a José, y
le sacaron aprisa de la cárcel; y se cortó el pelo y cambió su vestidura,
y vino a Faraón. |
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15 |
|
Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un
sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes
sueños para interpretarlos. |
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16 |
|
Y respondió José a Faraón, diciendo: No
está en mí; Dios será el que responda paz a Faraón. |
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17 |
|
Entonces Faraón dijo a José: En mi sueño
me parecía que estaba a la orilla del río; |
| |
18 |
|
y que del río subían siete vacas de
gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado. |
| |
19 |
|
Y que otras siete vacas subían después
de ellas, flacas y de muy fea traza; tan extenuadas, que no he visto
otras semejantes en toda la tierra de Egipto en fealdad: |
| |
20 |
|
Y las vacas flacas y feas devoraban a
las siete primeras vacas gruesas: |
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21 |
|
Y entraban en sus entrañas, mas no se
conocía que hubiese entrado en ellas, porque su parecer era aún malo,
como de primero. Y yo desperté. |
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22 |
|
Y vi también en mi sueño, que siete
espigas crecían en una misma caña, llenas y hermosas; |
| |
23 |
|
y que otras siete espigas delgadas,
marchitas, abatidas del viento solano, subían después de ellas: |
| |
24 |
|
Y las espigas delgadas devoraban a las
siete espigas hermosas: y lo he contado a los magos, mas no hay quien me
lo interprete. |
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25 |
|
Entonces respondió José a Faraón: El
sueño de Faraón es uno mismo: Dios ha mostrado a Faraón lo que va a
hacer. |
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26 |
|
Las siete vacas hermosas siete años son;
y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo. |
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27 |
|
También las siete vacas flacas y feas
que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas delgadas y
marchitas del viento solano, siete años serán de hambre. |
| |
28 |
|
Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que
Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón. |
| |
29 |
|
He aquí vienen siete años de gran
abundancia en toda la tierra de Egipto: |
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30 |
|
Y se levantarán tras ellos siete años de
hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto; y el
hambre consumirá la tierra. |
| |
31 |
|
Y aquella abundancia no se echará de ver
a causa del hambre siguiente, la cual será gravísima. |
| |
32 |
|
Y el suceder el sueño a Faraón dos
veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se
apresura a hacerla. |
| |
33 |
|
Por tanto, provéase ahora Faraón de un
varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto. |
| |
34 |
|
Haga esto Faraón, y ponga gobernadores
sobre el país, y recaude la quinta parte de la tierra de Egipto en los
siete años de la abundancia; |
| |
35 |
|
Y junten toda la provisión de estos
buenos años que vienen, y alleguen el trigo bajo la mano de Faraón para
mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo. |
| |
36 |
|
Y esté aquella provisión en depósito
para el país, para los siete años del hambre que serán en la tierra de
Egipto; y el país no perecerá de hambre. |
| |
37 |
|
Y la idea pareció bien a Faraón, y a sus
siervos. |
| |
38 |
|
Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Hemos de
hallar otro hombre como éste, en quien esté el Espíritu de Dios? |
| |
39 |
|
Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te
ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú. |
| |
40 |
|
Tú serás sobre mi casa, y por tu palabra
se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú. |
| |
41 |
|
Dijo más Faraón a José: He aquí yo te he
puesto sobre toda la tierra de Egipto. |
| |
42 |
|
Entonces Faraón quitó el anillo de su
mano, y lo puso en la mano de José, y le hizo vestir de ropas de lino
finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; |
| |
43 |
|
Y lo hizo subir en su segundo carro, y
pregonaron delante de él: Doblad la rodilla: y le puso sobre toda la
tierra de Egipto. |
| |
44 |
|
Y dijo Faraón a José: Yo Faraón; y sin
ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto. |
| |
45 |
|
Y llamó Faraón el nombre de José,
Zafnat-paanea; y le dio por esposa a Asenat, hija de Potifera, sacerdote
de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto. |
| |
46 |
|
Y era José de edad de treinta años
cuando fue presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de
delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto. |
| |
47 |
|
Y en aquellos siete años de abundancia,
la tierra produjo a montones. |
| |
48 |
|
Y él reunió todo el alimento de los
siete años que fueron en la tierra de Egipto, y guardó el alimento en
las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus
alrededores. |
| |
49 |
|
Y acopió José trigo como arena del mar,
mucho en extremo, hasta que dejó de contar, porque no tenía número. |
| |
50 |
|
Y nacieron a José dos hijos antes que
viniese el primer año del hambre, los cuales le dio a luz Asenat, hija
de Potifera, sacerdote de On. |
| |
51 |
|
Y llamó José el nombre del primogénito
Manasés; porque Dios ( dijo él ) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda
la casa de mi padre. |
| |
52 |
|
Y el nombre del segundo lo llamó Efraín;
porque Dios ( dijo él ) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción. |
| |
53 |
|
Y se cumplieron los siete años de la
abundancia, que hubo en la tierra de Egipto. |
| |
54 |
|
Y comenzaron a venir los siete años del
hambre, como José había dicho: y hubo hambre en todos los países, mas en
toda la tierra de Egipto había pan. |
| |
55 |
|
Y cuando se sintió el hambre en toda la
tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a
todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere. |
| |
56 |
|
Y el hambre estaba por toda la extensión
del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los
egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto. |
| |
57 |
|
Y toda la tierra venía a Egipto para
comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre. |
| |
| Génesis 42 |
| |
| |
1 |
|
Y viendo Jacob que en Egipto había
alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? |
| |
2 |
|
Y dijo: He aquí, yo he oído que hay
víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para
que vivamos y no muramos. |
| |
3 |
|
Y descendieron los diez hermanos de José
a comprar trigo a Egipto. |
| |
4 |
|
Mas Jacob no envió a Benjamín hermano de
José con sus hermanos; porque dijo: No sea acaso que le acontezca algún
desastre. |
| |
5 |
|
Y vinieron los hijos de Israel a comprar
entre los que venían: porque había hambre en la tierra de Canaán. |
| |
6 |
|
Y José era el señor de la tierra, quien
le vendía a todo el pueblo de la tierra: y llegaron los hermanos de
José, y se inclinaron a él, rostro a tierra. |
| |
7 |
|
Y José como vio a sus hermanos, los
reconoció; mas hizo como que no los conocía, y les habló ásperamente, y
les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de
Canaán a comprar alimentos. |
| |
8 |
|
José, pues, reconoció a sus hermanos;
pero ellos no le reconocieron. |
| |
9 |
|
Entonces se acordó José de los sueños
que había tenido de ellos, y les dijo: Espías sois; por ver lo
descubierto del país habéis venido. |
| |
10 |
|
Y ellos le respondieron: No, señor mío:
mas tus siervos han venido a comprar alimentos. |
| |
11 |
|
Todos nosotros somos hijos de un varón:
somos hombres de verdad: tus siervos nunca fueron espías. |
| |
12 |
|
Y él les dijo: No; sino que para ver lo
descubierto del país habéis venido. |
| |
13 |
|
Y ellos respondieron: Tus siervos somos
doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el
menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece. |
| |
14 |
|
Y José les dijo: Eso es lo que os he
dicho, afirmando que sois espías: |
| |
15 |
|
En esto seréis probados: Vive Faraón que
no saldréis de aquí, al menos que vuestro hermano menor venga aquí. |
| |
16 |
|
Enviad uno de vosotros, y traiga a
vuestro hermano; y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán
probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois
espías. |
| |
17 |
|
Y los juntó en la cárcel por tres días. |
| |
18 |
|
Y al tercer día les dijo José: Haced
esto, y vivid: Yo temo a Dios: |
| |
19 |
|
Si sois hombres de verdad, quede preso
en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos; y vosotros id,
llevad el alimento para el hambre de vuestras casas: |
| |
20 |
|
Pero habéis de traerme a vuestro hermano
menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo
hicieron así. |
| |
21 |
|
Y decían el uno al otro: Verdaderamente
hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos la angustia de su alma
cuando nos rogaba, y no le oímos: por eso ha venido sobre nosotros esta
angustia. |
| |
22 |
|
Entonces Rubén les respondió, diciendo:
¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el joven; y no escuchasteis?
He aquí también su sangre es requerida. |
| |
23 |
|
Y ellos no sabían que los entendía José,
porque había intérprete entre ellos. |
| |
24 |
|
Y José se apartó de ellos, y lloró:
después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y
lo aprisionó a vista de ellos. |
| |
25 |
|
Y mandó José que llenaran sus sacos de
trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su
saco, y les diesen comida para el camino: y así se hizo con ellos. |
| |
26 |
|
Y ellos pusieron su trigo sobre sus
asnos, y se fueron de allí. |
| |
27 |
|
Y abriendo uno de ellos su saco para dar
de comer a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de
su costal. |
| |
28 |
|
Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me
ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el
corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha
hecho Dios? |
| |
29 |
|
Y vinieron a Jacob su padre en tierra de
Canaán, y le contaron todo lo que les había acontecido, diciendo: |
| |
30 |
|
Aquel varón, señor de la tierra, nos
habló ásperamente, y nos trató como a espías de la tierra: |
| |
31 |
|
Y nosotros le dijimos: Somos hombres de
verdad, no somos espías: |
| |
32 |
|
Somos doce hermanos, hijos de nuestro
padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra
de Canaán. |
| |
33 |
|
Y aquel varón, señor de la tierra, nos
dijo: En esto conoceré que sois hombres de verdad; dejad conmigo uno de
vuestros hermanos, y tomad grano para el hambre de vuestras casas, y
andad, |
| |
34 |
|
y traedme a vuestro hermano el menor,
para que yo sepa que no sois espías, sino hombres de verdad: así os daré
a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra. |
| |
35 |
|
Y aconteció que vaciando ellos sus sacos,
he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero, y
viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor. |
| |
36 |
|
Entonces su padre Jacob les dijo: Me
habéis privado de mis hijos; José no parece, Simeón tampoco, y a
Benjamín le llevaréis: contra mí son todas estas cosas. |
| |
37 |
|
Y Rubén habló a su padre, diciendo:
Harás morir a mis dos hijos, si no te lo volviere; entrégalo en mi mano,
que yo lo volveré a ti. |
| |
38 |
|
Y él dijo: No descenderá mi hijo con
vosotros; pues su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le
aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender
mis canas con dolor a la sepultura. |
| |
| Génesis 43 |
| |
| |
1 |
|
Y el hambre era grande en la tierra. |
| |
2 |
|
Y aconteció que como acabaron de comer
el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre: Volved, y comprad
para nosotros un poco de alimento. |
| |
3 |
|
Y respondió Judá, diciendo: Aquel varón
nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro al menos
que vuestro hermano venga con vosotros. |
| |
4 |
|
Si enviares a nuestro hermano con
nosotros, descenderemos y te compraremos alimento: |
| |
5 |
|
Pero si no le enviares, no descenderemos:
porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro
hermano con vosotros. |
| |
6 |
|
Y dijo Israel: ¿Por qué me hicisteis
tanto mal, diciendo al varón que teníais otro hermano? |
| |
7 |
|
Y ellos respondieron: Aquel varón nos
preguntó expresamente por nosotros, y por nuestra parentela, diciendo:
¿Vive aún vuestro padre? ¿Tenéis otro hermano? y le respondimos conforme
a estas palabras. ¿Cómo podíamos saber que él había de decir: Haced
venir a vuestro hermano? |
| |
8 |
|
Entonces Judá dijo a Israel su padre:
Envía al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin que vivamos y
no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños. |
| |
9 |
|
Yo seré fiador; a mí me pedirás cuenta
de él: si yo no te lo volviere y lo pusiere delante de ti, seré para ti
el culpable todos los días: |
| |
10 |
|
Que si no nos hubiéramos detenido,
ciertamente hubiéramos ya vuelto dos veces. |
| |
11 |
|
Entonces Israel su padre les respondió:
Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros
sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, y un poco
de miel, aromas y mirra, nueces y almendras. |
| |
12 |
|
Y tomad en vuestras manos el doble de
dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de
vuestros costales; quizá fue equivocación. |
| |
13 |
|
Tomad también a vuestro hermano, y
levantaos, y volved a aquel varón. |
| |
14 |
|
Y el Dios Omnipotente os dé misericordia
delante de aquel varón, y os suelte al otro vuestro hermano, y a este
Benjamín. Y si he de ser privado de mis hijos, séalo. |
| |
15 |
|
Entonces tomaron aquellos varones el
presente, y tomaron en su mano doblado dinero, y a Benjamín; y se
levantaron, y descendieron a Egipto, y se presentaron delante de José. |
| |
16 |
|
Y vio José a Benjamín con ellos, y dijo
al mayordomo de su casa: Mete en casa a esos hombres, y degüella
víctima, y aderézala; porque estos hombres comerán conmigo al mediodía. |
| |
17 |
|
E hizo el hombre como José dijo; y metió
aquel hombre a los hombres en casa de José. |
| |
18 |
|
Y aquellos hombres tuvieron temor,
cuando fueron metidos en casa de José, y decían: Por el dinero que fue
vuelto en nuestros costales la primera vez nos han metido aquí, para
revolver contra nosotros, y dar sobre nosotros, y tomarnos por siervos a
nosotros, y a nuestros asnos. |
| |
19 |
|
Y se acercaron al mayordomo de la casa
de José, y le hablaron a la entrada de la casa. |
| |
20 |
|
Y dijeron: Ay, señor mío, nosotros en
realidad de verdad descendimos al principio a comprar alimentos: |
| |
21 |
|
Y aconteció que como vinimos al mesón y
abrimos nuestros costales, he aquí el dinero de cada uno estaba en la
boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos vuelto en
nuestras manos. |
| |
22 |
|
Hemos también traído en nuestras manos
otro dinero para comprar alimentos: nosotros no sabemos quién haya
puesto nuestro dinero en nuestros costales. |
| |
23 |
|
Y él respondió: Paz a vosotros, no
temáis; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dio el tesoro en
vuestros costales: yo recibí vuestro dinero. Y sacó a Simeón a ellos. |
| |
24 |
|
Y aquel varón trajo a los hombres a casa
de José: y les dio agua, y lavaron sus pies: y dio de comer a sus asnos. |
| |
25 |
|
Y ellos prepararon el presente
entretanto que venía José al mediodía, porque habían oído que allí
habían de comer pan. |
| |
26 |
|
Y vino José a casa, y ellos le trajeron
el presente que tenían en su mano dentro de casa, y se inclinaron ante
él hasta tierra. |
| |
27 |
|
Entonces José les preguntó cómo estaban,
y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, está bien? ¿Vive
todavía? |
| |
28 |
|
Y ellos respondieron: Bien va a tu
siervo nuestro padre; aún vive. Y se inclinaron, e hicieron reverencia. |
| |
29 |
|
Y alzando José sus ojos vio a Benjamín
su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de
quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío. |
| |
30 |
|
Entonces José se apresuró, porque se
conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y procuró dónde llorar;
y entró en su cámara, y lloró allí. |
| |
31 |
|
Y lavó su rostro, y salió fuera, y se
contuvo, y dijo: Poned pan. |
| |
32 |
|
Y pusieron para él aparte, y
separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con él comían:
porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es
abominación a los egipcios. |
| |
33 |
|
Y se sentaron delante de él, el mayor
conforme a su mayoría, y el menor conforme a su menoría; y estaban
aquellos hombres atónitos mirándose el uno al otro. |
| |
34 |
|
Y él tomó viandas de delante de sí para
ellos; mas la porción de Benjamín era cinco veces mayor que cualquiera
de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con él. |
| |
| Génesis 44 |
| |
| |
1 |
|
Y mandó José al mayordomo de su casa,
diciendo: Llena de alimento los costales de estos varones, cuanto
pudieren llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal: |
| |
2 |
|
Y pondrás mi copa, la copa de plata, en
la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y él hizo como
dijo José. |
| |
3 |
|
Venida la mañana, los hombres fueron
despedidos con sus asnos. |
| |
4 |
|
Habiendo ellos salido de la ciudad, de
la que aún no se habían alejado, dijo José a su mayordomo: Levántate, y
sigue a esos hombres; y cuando los alcanzares, diles: ¿Por qué habéis
vuelto mal por bien? |
| |
5 |
|
¿No es ésta la copa en la que bebe mi
señor, y por la que suele adivinar? habéis hecho mal en lo que hicisteis. |
| |
6 |
|
Y como él los alcanzó, les dijo estas
palabras. |
| |
7 |
|
Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice
mi señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos. |
| |
8 |
|
He aquí, el dinero que hallamos en la
boca de nuestros costales, te lo volvimos a traer desde la tierra de
Canaán; ¿cómo, pues, habíamos de hurtar de casa de tu señor plata ni
oro? |
| |
9 |
|
Aquel de tus siervos en quien fuere
hallada la copa, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi señor. |
| |
10 |
|
Y él dijo: También ahora sea conforme a
vuestras palabras; aquél en quien se hallare, será mi siervo, y vosotros
seréis sin culpa. |
| |
11 |
|
Ellos entonces se dieron prisa, y
derribando cada uno su costal en tierra, abrió cada cual el costal suyo. |
| |
12 |
|
Y buscó; desde el mayor comenzó, y acabó
en el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjamín. |
| |
13 |
|
Entonces ellos rasgaron sus vestiduras,
y cargó cada uno su asno, y volvieron a la ciudad. |
| |
14 |
|
Y llegó Judá con sus hermanos a casa de
José, que aún estaba allí, y se postraron delante de él en tierra. |
| |
15 |
|
Y José les dijo: ¿Qué obra es ésta que
habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo sabe adivinar? |
| |
16 |
|
Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos a mi
señor? ¿Qué hablaremos? ¿O con qué nos justificaremos? Dios ha hallado
la maldad de tus siervos: he aquí, nosotros somos siervos de mi señor,
nosotros, y también aquél en cuyo poder fue hallada la copa. |
| |
17 |
|
Y él respondió: Nunca yo tal haga: el
varón en cuyo poder fue hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id
en paz a vuestro padre. |
| |
18 |
|
Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay
señor mío, te ruego que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor,
y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón. |
| |
19 |
|
Mi señor preguntó a sus siervos,
diciendo: ¿Tenéis padre o hermano? |
| |
20 |
|
Y nosotros respondimos a mi señor:
Tenemos un padre anciano, y un joven que le nació en su vejez, pequeño
aún; y un hermano suyo murió, y solo él ha quedado de su madre, y su
padre lo ama. |
| |
21 |
|
Y tú dijiste a tus siervos: Traédmelo, y
pondré mis ojos sobre él. |
| |
22 |
|
Y nosotros dijimos a mi señor: El joven
no puede dejar a su padre, porque si le dejare, su padre morirá. |
| |
23 |
|
Y dijiste a tus siervos: Si vuestro
hermano menor no descendiere con vosotros, no veréis más mi rostro. |
| |
24 |
|
Aconteció, pues, que como llegamos a mi
padre tu siervo, le contamos las palabras de mi señor. |
| |
25 |
|
Y dijo nuestro padre: Volved a
comprarnos un poco de alimento. |
| |
26 |
|
Y nosotros respondimos: No podemos ir:
si nuestro hermano va con nosotros, iremos; porque no podemos ver el
rostro del varón, al menos que nuestro hermano el menor esté con
nosotros. |
| |
27 |
|
Entonces tu siervo mi padre nos dijo:
Vosotros sabéis que mi esposa me dio a luz dos hijos; |
| |
28 |
|
Y el uno salió de conmigo, y pienso de
cierto que fue despedazado, y hasta ahora no le he visto; |
| |
29 |
|
Y si tomareis también éste de delante de
mí, y le aconteciere algún desastre, haréis descender mis canas con
dolor a la sepultura. |
| |
30 |
|
Ahora, pues, cuando llegare yo a tu
siervo mi padre, y el joven no fuere conmigo, como su alma está ligada
al alma de él, |
| |
31 |
|
sucederá que cuando no vea al joven,
morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro
padre con dolor a la sepultura. |
| |
32 |
|
Como tu siervo salió por fiador del
joven con mi padre, diciendo: Si no te lo volviere, entonces yo seré
culpable ante mi padre todos los días. |
| |
33 |
|
Te ruego, por tanto, que quede ahora tu
siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya
con sus hermanos. |
| |
34 |
|
Porque ¿cómo iré yo a mi padre sin el
joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre. |
| |
| Génesis 45 |
| |
| |
1 |
|
No podía ya José contenerse delante de
todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de conmigo a
todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos. |
| |
2 |
|
Entonces se dio a llorar a gritos; y
oyeron los egipcios, y oyó también la casa de Faraón. |
| |
3 |
|
Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José:
¿Vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque
estaban turbados delante de él. |
| |
4 |
|
Entonces dijo José a sus hermanos:
Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José
vuestro hermano el que vendisteis para Egipto. |
| |
5 |
|
Ahora pues, no os entristezcáis, ni os
pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios
delante de vosotros: |
| |
6 |
|
Que ya ha habido dos años de hambre en
medio de la tierra, y aún quedan cinco años en que ni habrá arada ni
siega. |
| |
7 |
|
Y Dios me envió delante de vosotros,
para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio
de gran liberación. |
| |
8 |
|
Así pues, no me enviasteis vosotros acá,
sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón, y por señor de toda su
casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto. |
| |
9 |
|
Daos prisa, id a mi padre y decidle: Así
dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí,
no te detengas: |
| |
10 |
|
Y habitarás en la tierra de Gosén, y
estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus
ganados y tus vacas, y todo lo que tienes. |
| |
11 |
|
Y allí te alimentaré, pues aún quedan
cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y
todo lo que tienes: |
| |
12 |
|
Y he aquí, vuestros ojos ven, y los ojos
de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla. |
| |
13 |
|
Haréis, pues, saber a mi padre toda mi
gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto; y daos prisa, y traed acá
a mi padre. |
| |
14 |
|
Y se echó sobre el cuello de Benjamín su
hermano, y lloró; y también Benjamín lloró sobre su cuello. |
| |
15 |
|
Y besó a todos sus hermanos, y lloró
sobre ellos: y después sus hermanos hablaron con él. |
| |
16 |
|
Y se oyó la noticia en la casa de Faraón,
diciendo: Los hermanos de José han venido. Y esto agradó a Faraón, y a
sus siervos. |
| |
17 |
|
Y dijo Faraón a José: Di a tus hermanos:
Haced esto: Cargad vuestras bestias, e id, volved a la tierra de Canaán; |
| |
18 |
|
y tomad a vuestro padre y vuestras
familias, y venid a mí, que yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto y
comeréis la grosura de la tierra. |
| |
19 |
|
Y tú manda: Haced esto: tomaos de la
tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres; y tomad
a vuestro padre, y venid. |
| |
20 |
|
Y no os preocupéis por vuestros bienes,
porque el bien de la tierra de Egipto será vuestro. |
| |
21 |
|
Y lo hicieron así los hijos de Israel: y
les dio José carros conforme a la orden de Faraón, y les suministró
víveres para el camino. |
| |
22 |
|
A cada uno de todos ellos dio mudas de
vestiduras, y a Benjamín dio trescientas piezas de plata, y cinco mudas
de vestiduras. |
| |
23 |
|
Y a su padre envió esto: diez asnos
cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y
comida, para su padre en el camino. |
| |
24 |
|
Y despidió a sus hermanos, y ellos se
fueron. Y él les dijo: No riñáis por el camino. |
| |
25 |
|
Y subieron de Egipto, y llegaron a la
tierra de Canaán a Jacob su padre. |
| |
26 |
|
Y le dieron las nuevas, diciendo: José
vive aún; y él es señor en toda la tierra de Egipto. Y su corazón se
desmayó; pues no los creía. |
| |
27 |
|
Y ellos le contaron todas las palabras
de José, que él les había hablado; y viendo él los carros que José
enviaba para llevarlo, el espíritu de Jacob su padre revivió. |
| |
28 |
|
Entonces dijo Israel: Basta; José mi
hijo vive todavía: iré, y le veré antes que yo muera. |
| |
| Génesis 46 |
| |
| |
1 |
|
Y salió Israel con todo lo que tenía, y
vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. |
| |
2 |
|
Y habló Dios a Israel en visiones de
noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí. |
| |
3 |
|
Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu
padre; no temas de descender a Egipto, porque yo haré de ti una gran
nación. |
| |
4 |
|
Yo descenderé contigo a Egipto, y yo
también te haré volver: y José pondrá su mano sobre tus ojos. |
| |
5 |
|
Y se levantó Jacob de Beerseba; y
tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus
mujeres, en los carros que Faraón había enviado para llevarlo. |
| |
6 |
|
Y tomaron sus ganados, y sus bienes que
había adquirido en la tierra de Canaán, y se vinieron a Egipto, Jacob, y
toda su simiente consigo; |
| |
7 |
|
Sus hijos, y los hijos de sus hijos
consigo; sus hijas, y las hijas de sus hijos, y a toda su simiente trajo
consigo a Egipto. |
| |
8 |
|
Y éstos son los nombres de los hijos de
Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Rubén, el primogénito
de Jacob. |
| |
9 |
|
Y los hijos de Rubén: Enoc, Falú, Hezrón
y Carmi. |
| |
10 |
|
Y los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín,
Ohad, Jaquín, Zohar y Saúl, hijo de la cananea. |
| |
11 |
|
Y los hijos de Leví: Gersón, Coat y
Merari. |
| |
12 |
|
Y los hijos de Judá: Er, Onán, Sela,
Fares y Zara: mas Er y Onán, murieron en la tierra de Canaán. Y los
hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul. |
| |
13 |
|
Y los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y
Simrón. |
| |
14 |
|
Y los hijos de Zabulón: Sered y Elón, y
Jahleel. |
| |
15 |
|
Éstos fueron los hijos de Lea, los que
dio a luz a Jacob en Padan-aram, y además su hija Dina; treinta y tres
era el total de almas de sus hijos e hijas. |
| |
16 |
|
Y los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Suni,
Ezbón, Eri, Arodi y Areli. |
| |
17 |
|
Y los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi,
Bería y Sera, hermana de ellos. Los hijos de Bería: Heber y Malquiel. |
| |
18 |
|
Éstos fueron los hijos de Zilpa, la que
Labán dio a su hija Lea, y dio a luz éstos a Jacob; en total, dieciséis
almas. |
| |
19 |
|
Y los hijos de Raquel, esposa de Jacob:
José y Benjamín. |
| |
20 |
|
Y nacieron a José en la tierra de Egipto
Manasés y Efraín, los que le dio a luz Asenat, hija de Potifera,
sacerdote de On. |
| |
21 |
|
Y los hijos de Benjamín fueron Bela,
Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard. |
| |
22 |
|
Éstos fueron los hijos de Raquel, que
nacieron a Jacob; en total, catorce almas. |
| |
23 |
|
Y los hijos de Dan: Husim. |
| |
24 |
|
Y los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni,
Jezer y Silem. |
| |
25 |
|
Éstos fueron los hijos de Bilha, la que
dio Labán a Raquel su hija, y dio a luz a éstos de Jacob; en total,
siete almas. |
| |
26 |
|
Todas las almas que vinieron con Jacob a
Egipto, procedentes de sus lomos, no incluyendo las esposas de los hijos
de Jacob, eran en total sesenta y seis almas. |
| |
27 |
|
Y los hijos de José, que le nacieron en
Egipto, dos almas. Todas las almas de la casa de Jacob, que entraron en
Egipto eran setenta. |
| |
28 |
|
Y envió a Judá delante de sí a José,
para que le viniese a ver a Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén. |
| |
29 |
|
Y José unció su carro y vino a recibir a
Israel su padre a Gosén; y se manifestó a él, y se echó sobre su cuello,
y lloró mucho tiempo sobre su cuello. |
| |
30 |
|
Entonces Israel dijo a José: Muera yo
ahora, ya que he visto tu rostro, pues aún vives. |
| |
31 |
|
Y José dijo a sus hermanos, y a la casa
de su padre: Subiré y haré saber a Faraón, y le diré: Mis hermanos y la
casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí; |
| |
32 |
|
Y los hombres son pastores de ovejas,
porque son hombres ganaderos; y han traído sus ovejas y sus vacas, y
todo lo que tenían. |
| |
33 |
|
Y cuando Faraón os llamare y dijere: ¿cuál
es vuestro oficio? |
| |
34 |
|
Entonces diréis: Hombres de ganadería
han sido tus siervos desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y
nuestros padres; a fin de que moréis en la tierra de Gosén, porque para
los egipcios todo pastor de ovejas es una abominación |
| |
| Génesis 47 |
| |
| |
1 |
|
Y José vino, e hizo saber a Faraón, y
dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que
tienen, han venido de la tierra de Canaán, y he aquí, están en la tierra
de Gosén. |
| |
2 |
|
Y de los postreros de sus hermanos tomó
cinco varones, y los presentó delante de Faraón. |
| |
3 |
|
Y Faraón dijo a sus hermanos: ¿Cuál es
vuestro oficio? Y ellos respondieron a Faraón: Pastores de ovejas son
tus siervos, así nosotros como nuestros padres. |
| |
4 |
|
Dijeron además a Faraón: Para morar en
esta tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus
siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canaán: por tanto, te
rogamos ahora que habiten tus siervos en la tierra de Gosén. |
| |
5 |
|
Entonces Faraón habló a José, diciendo:
Tu padre y tus hermanos han venido a ti. |
| |
6 |
|
La tierra de Egipto delante de ti está;
en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos;
habiten en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos
hombres eficaces, ponlos por mayorales del ganado mío. |
| |
7 |
|
Y José introdujo a su padre, y lo
presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón. |
| |
8 |
|
Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos son los
días de los años de tu vida? |
| |
9 |
|
Y Jacob respondió a Faraón: Los días de
los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han
sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los
años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación. |
| |
10 |
|
Y Jacob bendijo a Faraón, y salió de
delante de Faraón. |
| |
11 |
|
Así José hizo habitar a su padre y a sus
hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la
tierra, en la tierra de Ramesés como mandó Faraón. |
| |
12 |
|
Y alimentaba José a su padre y a sus
hermanos, y a toda la casa de su padre, de pan, según el número de la
familia. |
| |
13 |
|
Y no había pan en toda la tierra, y el
hambre era muy grave; por lo que desfalleció de hambre la tierra de
Egipto y la tierra de Canaán. |
| |
14 |
|
Y recogió José todo el dinero que se
halló en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, por los alimentos
que de él compraban; y metió José el dinero en casa de Faraón. |
| |
15 |
|
Y acabado el dinero de la tierra de
Egipto y de la tierra de Canaán, vino todo Egipto a José diciendo: Danos
pan: ¿por qué moriremos delante de ti, por haberse acabado el dinero? |
| |
16 |
|
Y José dijo: Dad vuestros ganados, y yo
os daré por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero. |
| |
17 |
|
Y ellos trajeron sus ganados a José; y
José les dio alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y
por el ganado de las vacas, y por asnos: y los sustentó de pan por todos
sus ganados aquel año. |
| |
18 |
|
Y acabado aquel año, vinieron a él el
segundo año, y le dijeron: No encubriremos a nuestro señor que el dinero
ciertamente se ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor;
nada ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y nuestra
tierra. |
| |
19 |
|
¿Por qué moriremos delante de tus ojos,
así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra
tierra por pan, y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faraón; y
danos semilla para que vivamos y no muramos, y no sea asolada la tierra. |
| |
20 |
|
Entonces compró José toda la tierra de
Egipto para Faraón; pues los egipcios vendieron cada uno sus tierras,
porque se agravó el hambre sobre ellos: y la tierra vino a ser de Faraón. |
| |
21 |
|
Y en cuanto al pueblo, lo hizo pasar a
las ciudades desde un extremo hasta el otro extremo de los términos de
Egipto. |
| |
22 |
|
Solamente la tierra de los sacerdotes no
compró, por cuanto los sacerdotes tenían ración de Faraón, y ellos
comían su ración que Faraón les daba: por eso no vendieron su tierra. |
| |
23 |
|
Entonces José dijo al pueblo: He aquí
hoy os he comprado y a vuestra tierra para Faraón; he aquí semilla para
vosotros, sembrad la tierra. |
| |
24 |
|
Y será que de los frutos daréis la
quinta parte a Faraón, y las cuatro partes serán vuestras para sembrar
las tierras, y para vuestro mantenimiento, y de los que están en
vuestras casas, y para que coman vuestros niños. |
| |
25 |
|
Y ellos respondieron: La vida nos has
dado: hallemos gracia en ojos de mi señor, y seamos siervos de Faraón. |
| |
26 |
|
Entonces José lo puso por ley hasta hoy
sobre la tierra de Egipto, señalando para Faraón la quinta parte;
excepto sólo la tierra de los sacerdotes, que no fue de Faraón. |
| |
27 |
|
Así habitó Israel en la tierra de Egipto,
en la tierra de Gosén; y tuvieron posesiones en ella, y se aumentaron, y
multiplicaron en gran manera. |
| |
28 |
|
Y vivió Jacob en la tierra de Egipto
diecisiete años: y fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento
cuarenta y siete años. |
| |
29 |
|
Y llegaron los días de Israel para morir,
y llamó a José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus
ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo
misericordia y verdad; te ruego que no me entierres en Egipto; |
| |
30 |
|
Mas cuando durmiere con mis padres, me
has de llevar de Egipto, y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y él
respondió: Yo haré como tú dices. |
| |
31 |
|
Y él dijo: Júramelo. Y él le juró.
Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama. |
| |
| Génesis 48 |
| |
| |
1 |
|
Y sucedió después de estas cosas, que
dijeron a José: He aquí tu padre está enfermo. Y él tomó consigo sus dos
hijos Manasés y Efraín. |
| |
2 |
|
Y se le hizo saber a Jacob, diciendo: He
aquí tu hijo José viene a ti. Entonces se esforzó Israel, y se sentó
sobre la cama; |
| |
3 |
|
y Jacob dijo a José: El Dios Omnipotente
me apareció en Luz en la tierra de Canaán, y me bendijo, |
| |
4 |
|
y me dijo: He aquí, yo te haré crecer, y
te multiplicaré, y te pondré por estirpe de naciones: y daré esta tierra
a tu simiente después de ti por heredad perpetua. |
| |
5 |
|
Y ahora tus dos hijos Efraín y Manasés,
que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la
tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón, serán míos: |
| |
6 |
|
Y los que después de ellos has
engendrado, serán tuyos; por el nombre de sus hermanos serán llamados en
sus heredades. |
| |
7 |
|
Porque cuando yo venía de Padan-aram, se
me murió Raquel en la tierra de Canaán, en el camino, como media legua
de tierra viniendo a Efrata; y la sepulté allí en el camino de Efrata,
que es Belén. |
| |
8 |
|
Y vio Israel los hijos de José, y dijo:
¿Quiénes son éstos? |
| |
9 |
|
Y respondió José a su padre: Son mis
hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos ahora a mí, y los
bendeciré. |
| |
10 |
|
Y los ojos de Israel estaban tan
agravados de la vejez, que no podía ver. Les hizo, pues, acercarse a él,
y él los besó y abrazó. |
| |
11 |
|
Y dijo Israel a José: No pensaba yo ver
tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también tu simiente. |
| |
12 |
|
Entonces José los sacó de entre sus
rodillas, y se inclinó a tierra. |
| |
13 |
|
Y los tomó José a ambos, Efraín a su
derecha, a la izquierda de Israel; y a Manasés a su izquierda, a la
derecha de Israel; y les acercó a él. |
| |
14 |
|
Entonces Israel extendió su diestra, y
la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su izquierda
sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque
Manasés era el primogénito. |
| |
15 |
|
Y bendijo a José, y dijo: El Dios en
cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me
mantiene desde que yo soy hasta este día, |
| |
16 |
|
el Ángel que me liberta de todo mal,
bendiga a estos muchachos; y mi nombre sea nombrado en ellos, y el
nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en
medio de la tierra. |
| |
17 |
|
Pero al ver José que su padre ponía la
mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le causó esto disgusto; y asió
la mano de su padre, para mudarla de sobre la cabeza de Efraín a la
cabeza de Manasés. |
| |
18 |
|
Y dijo José a su padre: No así, padre
mío, porque éste es el primogénito; pon tu diestra sobre su cabeza. |
| |
19 |
|
Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé,
hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también
engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su
simiente será multitud de naciones. |
| |
20 |
|
Y los bendijo aquel día, diciendo: En ti
bendecirá Israel, diciendo: Dios te haga como a Efraín y como a Manasés.
Y puso a Efraín delante de Manasés. |
| |
21 |
|
Y dijo Israel a José: He aquí, yo muero,
mas Dios será con vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros
padres. |
| |
22 |
|
Y yo te he dado a ti una parte sobre tus
hermanos, la cual tomé yo de mano del amorreo con mi espada y con mi
arco. |
| |
| Génesis 49 |
| |
| |
1 |
|
Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo:
Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los postreros días. |
| |
2 |
|
Juntaos y oíd, hijos de Jacob; y
escuchad a vuestro padre Israel. |
| |
3 |
|
Rubén, tú eres mi primogénito, mi
fortaleza, y el principio de mi vigor; principal en dignidad, principal
en poder. |
| |
4 |
|
Inestable como las aguas, no serás el
principal; por cuanto subiste al lecho de tu padre: Entonces te
envileciste, subiendo a mi estrado. |
| |
5 |
|
Simeón y Leví, hermanos: Armas de
iniquidad sus armas. |
| |
6 |
|
En su secreto no entre mi alma, ni mi
honra se junte en su compañía; que en su furor mataron varón, y en su
voluntad arrancaron muro. |
| |
7 |
|
Maldito su furor, que fue fiero; y su
ira, que fue dura: Yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel. |
| |
8 |
|
Judá, te alabarán tus hermanos: Tu mano
en la cerviz de tus enemigos: Los hijos de tu padre se inclinarán a ti. |
| |
9 |
|
Cachorro de león es Judá: De la presa
subiste, hijo mío: Se encorvó, se echó como león, así como león viejo; ¿quién
lo despertará? |
| |
10 |
|
No será quitado el cetro de Judá, ni el
legislador de entre sus pies, hasta que venga Silo; y a él se
congregarán los pueblos. |
| |
11 |
|
Atando a la vid su pollino, y a la cepa
el hijo de su asna, lavó en el vino su vestidura, y en la sangre de uvas
su manto: |
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Sus ojos rojos del vino, y los dientes
blancos de la leche. |
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Zabulón en puertos de mar habitará, y
será para puerto de navíos; y su término hasta Sidón. |
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Isacar, asno fuerte echado entre dos
tercios: |
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Y vio que el descanso era bueno, y que
la tierra era deleitosa; y bajó su hombro para llevar, y sirvió en
tributo. |
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Dan juzgará a su pu |